Almohadas para todas las ocasiones
Un colchón y un somier por sí solos no hacen una cama completa. En la mayoría de las culturas, la almohada es un elemento indispensable para un buen descanso. La oferta de almohadas es enorme y elegir la adecuada puede ser desafiante. Además de ser cómoda, la almohada debe cumplir una función de apoyo esencial. Una almohada correcta no solo previene tensiones en el cuello y los hombros, sino que también puede reducir los ronquidos en ciertas circunstancias.
¿Qué es importante al comprar una almohada?
- Tamaño: Desde un punto de vista ergonómico, las almohadas de 40 × 80 cm suelen ser más adecuadas para la mayoría de las personas que el tamaño estándar de 80 × 80 cm.
- Altura: La altura adecuada de la almohada depende de tu posición al dormir y de tu complexión física. En caso de duda, elige una almohada cuya altura puedas ajustar.
- Relleno: Opta por un material que se adapte perfectamente a la cabeza y al cuello y que ofrezca un soporte suficiente, como la espuma viscoelástica o la espuma fría (Alta densidad).
- Funda: Lo ideal es que la almohada tenga una funda extraíble. Además, debe ser transpirable y poder lavarse a 60 °C.
Tamaño de la Almohada
Existen almohadas para diferentes usos, formas y tamaños. Algunas personas duermen en con almohadas cuadradas de 80 x 80 cm. Sin embargo, la almohada estándar y más confortable es la de 40 x 80 cm es muy popular por su diseño ergonómico. También hay almohadas especializadas, como las almohadas para las piernas, almohadas para las rodillas y almohadas cervicales.
Consejo para usar una almohada pequeña con una funda grande
Los juegos de ropa de cama suelen incluir fundas de almohada para el tamaño estándar de 80 × 80 cm. Estas fundas también pueden utilizarse con una almohada ergonómica de 40 × 80 cm si simplemente doblas la parte sobrante de la funda debajo de la almohada. Si te molesta el exceso de tela sin rellenar, existe un truco muy sencillo:
- Coloca la funda en la almohada como de costumbre y ciérrala.
- Toma una de las esquinas de la parte vacía de la funda e introdúcela entre la funda y la almohada hasta la esquina opuesta. De este modo, la funda se pliega hacia dentro y se forma una especie de bolsillo.
- Gira la almohada de manera que la abertura de ese bolsillo quede en la parte inferior y orientada hacia el cabecero de la cama. Así, todo permanecerá en su sitio de forma segura.
¿Cómo Elegir la Almohada Adecuada para un Sueño Reparador?
La elección de la almohada adecuada es crucial para un buen descanso. No se trata solo de un reposacabezas; una almohada debe proporcionar el soporte necesario para la cabeza y el cuello, aliviando la presión sobre las vértebras y los músculos. Esto ayuda a lograr un sueño reparador.
Una almohada adecuada rellena el espacio entre la cabeza y el colchón, adaptándose a la postura, al dormir y a las necesidades individuales. Existen almohadas específicas para dormir boca arriba, boca abajo o de lado. Sin embargo, como muchas personas cambian de posición durante la noche, es ideal optar por almohadas versátiles que se adapten a diversas posiciones.
Para garantizar un soporte óptimo y mejorar la calidad del sueño, considera almohadas que se ajusten a diferentes posturas y proporcionen un apoyo continuo. Así, podrás disfrutar de un descanso sin interrupciones y despertar sin dolores.
Ajustar la almohada para dormir de lado
Si duermes principalmente de lado, la altura ideal de la almohada depende de la anchura de tus hombros. Puedes determinar fácilmente en casa cuál es la altura adecuada: Colócate de pie, relajado, de lado junto a una pared, con el hombro apoyado en ella. Mide la distancia entre tu cabeza y la pared. Al resultado, réstale aproximadamente los centímetros que tu hombro se hunde en el colchón. No es necesario que la medición sea completamente exacta; se trata simplemente de obtener una orientación para elegir una almohada que mantenga la cabeza y la columna alineadas de forma natural.
Ajustar la almohada para dormir boca arriba
Para determinar la altura adecuada de la almohada, colócate de pie con la espalda relajada contra una pared y mira al frente. La distancia medida entre la pared y la parte posterior de tu cabeza corresponde a la altura ideal de la almohada. Al elegir el tamaño de la almohada, asegúrate de que solo la cabeza y el cuello descansen sobre ella, mientras que los hombros deben permanecer sobre el colchón. De este modo, la columna vertebral podrá mantenerse en una posición natural y alineada durante el sueño.
Almohada para dormir boca abajo
Pocas personas duermen boca abajo. A menudo se desaconseja esta postura porque la columna cervical se encuentra muy girada y la respiración puede verse dificultada. Si la almohada es demasiado alta, pueden aparecer tensiones en la zona del cuello y los hombros.
Por ello, se recomienda utilizar una almohada plana y suave o incluso dormir sin almohada, para favorecer una posición más natural y reducir la tensión en la columna cervical.
El Relleno Adecuado para Cada Cabeza
El material de relleno de las almohadas influye significativamente en la comodidad y el soporte que ofrecen. Tanto los rellenos sintéticos como los naturales cumplen con los requisitos básicos de transpirabilidad y apoyo. Las almohadas de viscoespuma y espuma destacan por su durabilidad, adaptabilidad e higiene, siendo ideales para personas alérgicas. Además, muchas almohadas permiten ajustar su altura añadiendo o quitando material de relleno, lo que ayuda a personalizar el nivel de soporte necesario. Ya sea que la almohada contenga viscoespuma, látex o fibras sintéticas, elegir el relleno adecuado puede mejorar considerablemente la calidad del sueño.
Espuma viscoelástica: efecto memoria para una adaptación óptima
La espuma viscoelástica es un material de poliuretano sensible a la presión y al calor. Una almohada de espuma viscoelástica se adapta perfectamente a la forma de la cabeza y el cuello y recupera su forma original lentamente cuando deja de estar sometida a presión. Esta característica se conoce como efecto memoria.
Gracias a este efecto, la almohada proporciona un excelente alivio de la presión y una agradable sensación de acogida. Así, la cabeza, el cuello y los hombros reciben un soporte ergonómico adaptado a cada persona, favoreciendo una postura más relajada durante el descanso.
Espuma fría (Alta densidad): estable y transpirable
La espuma fría de alta densidad es un material de poliuretano que se fabrica mediante un proceso de espumación a baja temperatura. En las almohadas destaca por su alta elasticidad y su rápida capacidad de recuperación, es decir, vuelve rápidamente a su forma original después de la presión.
Gracias a esta característica, una almohada de espuma fría puede adaptarse con rapidez a los cambios de posición durante el sueño, ofreciendo un soporte constante para la cabeza y el cuello. Además, su estructura de poros abiertos favorece una buena circulación del aire y contribuye a un clima de descanso agradable.
Poliéster: un todoterreno con algunas limitaciones
Las almohadas con relleno de poliéster, generalmente en forma de fibra hueca o guata, están muy extendidas. Suelen ofrecer una sensación de confort mullida y esponjosa. Sin embargo, en términos de capacidad de soporte y estabilidad de la forma, normalmente no pueden competir con las almohadas de espuma. Además, con el paso del tiempo, el relleno puede perder volumen y apelmazarse, lo que reduce el apoyo que proporciona a la cabeza y al cuello.
Lo natural no siempre es mejor
Los llamados materiales naturales, como las plumas, el plumón, la lana o el crin de caballo, suelen considerarse especialmente exclusivos y de alta calidad. Sin embargo, cuando se trata de proporcionar un soporte específico y mantener una forma estable, presentan ciertas limitaciones. Las tecnologías modernas de espuma pueden ofrecer un apoyo más preciso para la cabeza y el cuello, favoreciendo una postura ergonómica durante el descanso. Además, los materiales como el plumón suelen ser más difíciles de cuidar, pueden estar asociados a riesgos de alergias y plantean cuestiones relacionadas con el bienestar animal. A esto se suma que sus procesos de producción no siempre son tan naturales como a menudo se cree.
Comparativa de nuestras almohadas
| Almohada viscoelástica BODYGUARD® |
Almohada cervical BODYGUARD® |
Almohada media luna BODYGUARD® |
Almohada para las rodillas BODYGUARD® |
Almohada para piernas BODYGUARD® |
Cojín para silla BODYGUARD® |
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|---|---|---|---|---|---|---|
| Posición | De lado y boca arriba | Boca arriba | Boca arriba | De lado | Boca arriba y sentado | Sentado |
| Función | Sostener la cabeza | Dar soporte al cuello | Aliviar rodillas, cuello o pies | Proteger y aliviar las rodillas | Elevar las piernas y favorecer la circulación | Sentarse cómodamente |
| Relleno | Copos de espuma viscoelástica | Espuma fría suave (HR) | Espuma fría firme (HR) | Espuma QXSchaum® | Espuma QXSchaum® | Espuma QXSchaum® |
| Funda | HyBreeze® | HyBreeze® | HyBreeze® | HyBreeze® | HyBreeze® | HyBreeze® |
| Dimensiones | 40 x 80 x 15 cm | 32 x 70 x 10/12 cm | 20 x 50 x 12 cm | 25 x 20 x 16 cm | 75 x 50 x 15 cm | 40 x 40 x 5 cm |
| Aspectos destacados | Altura ajustable de forma flexible | 2 niveles de soporte | Uso versátil | Se puede fijar con una correa de sujeción | Posicionamiento sin puntos de presión | Pack doble |